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LA PEQUEÑA LAURA


La pequeña Laura de 7 años asistía a su primera consulta con su Psicóloga; sus padres preocupados la llevaron ya que tenía problemas de déficit de atención en el colegio y en su casa no quería salir de su habitación.

—"¿Por qué dices que no deseas aprender?". 

Fue una de las preguntas que la psicóloga le hizo a la niña luego de unos minutos de estar conversando con ella.

—"No deseo aprender para no crecer ... Sé que te preparan para cuando seas grande", fue la inocente respuesta de la niña.

—"¿Por qué no quieres crecer?". Insiste la Psicóloga para obtener respuesta.

—"Ser adulto, es feo", le contestó la pequeña sin dudar ni titubear su respuesta.

La doctora le regala una sonrisa y le dice:
—"No es del todo cierto ¿Pero por qué lo piensas?".

—"Si los hombres son como mi mamá dice que es mi papá; entonces serán mentirosos, traicioneros, infieles, buenos para nada.
No deseo crecer para ser esposa de alguien así.

Si las mujeres son como mi papá dice que es mamá; entonces yo creceré y seré una cualquiera, vagabunda, chismosa, al dar a luz me pondré fea y solo serviré para criar niños". 

Luego de aquella última respuesta la doctora guardó silencio un momento y después le dijo:

—"Los adultos no son todos así, no tengas miedo de crecer, mucho menos de aprender ...".

Minutos más tardes al salir la niña los padres entran para saber un diagnóstico.

—¿Qué problema tiene nuestra niña doctora?, pregunta la madre.

—"Si, estamos muy preocupados por ella", dice el padre.

A lo que la psicóloga les dice sinceramente:
—"Hasta el momento, el único problema que tiene su hija es tenerlos a ustedes como padres". 

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