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ENTRADA TRIUNFAL

Los habitantes de esta ciudad ... y yo en especial, habíamos esperado siempre la llegada de un rey Salvador que nos liberase de esta opresión que tanto padecíamos.

Sabía que el momento había llegado, anoche lo soñé.

Mi pueblo esperaba verlo montado en un caballo de gran porte como un orgulloso rey terrenal. Pero yo sabía que iba a ser diferente ...

Esta mañana empezó ...

A lo lejos, lo ví.
Venía un hombre rodeado por un resplandor inexplicable en medio de una muchedumbre.

Se acercaba cada vez más a nosotros ...

Iba sentado en un pollino ... Era humilde ... Su cara reflejaba una serenidad absoluta.

Que decepcionados estarían todos ... Creían que iba a venir un rey a su medida, ostentando el poder en su cabalgadura con actitud de soberbia; pero este hombre se dirigía a nosotros con una actitud diferente. Se ponía como una ofrenda ante la multitud, era como si supiera que iba a entregar su vida por nosotros.

Muchos empezaron a aclamarlo ...

Poco a poco empezó a cruzar la entrada. Todos sus seguidores se rindieron ante él y empezaron a formar un camino lleno de ramas mientras gritaban entusiasmados dando la bienvenida a su Salvador.

Las calles se llenaron de gente y ya todos estaban con él, a su alrededor.

Se sentía tanta paz y esperanza ... y a la vez una alegría indescriptible que no cabía en el pecho.

Sabía que era él ... El elegido.

Dejé todo atrás y yo también me uní a él.

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