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TRISTEZA

Hace un año llegué a una casa muy grande y me acomodé en un lugar especial de ella. En cada rincón se encontraba la Felicidad. No sé cómo lo hacía, pero estaba en todo lugar.

Yo solo miraba ...

Ella paseaba, bailaba, cantaba, reía.

Una noche, esa Felicidad se partió en dos. No supe el motivo. Corría y corría; terminó llorando, salí a abrazarla y me presenté: "Me llamo Tristeza"

... Desde ese día, soy la reina de ese lugar. Es una casa gigante con mucho valor, valor que poco a poco iba perdiendo interés.

La Felicidad se fue porque no podía seguir viviendo ahí, se fue a buscar un destino, una nueva casa ... Yo me quedé.

El lugar me gusta, pero a veces quiero salir: Me asomo a la ventana y veo a otros personajes, como el Amor; este se parece a la Felicidad, pero sufre mucho; porque muchas veces no es correspondido, es incierto.

El Amor puede estar conmigo, pero… yo no lo puedo aceptar porque él solo busca a la Felicidad y yo no puedo estar junto a él por el bien de los dos. Mi vida seguirá buscando algo.

Cuando nací me dijeron:
—“Estarás rondando todos los lugares del mundo, entrarás en cada casa y te apoderarás de cada objeto que encuentres y harás que las personas, animales y plantas te conozcan como Tristeza. Las personas en todo el mundo te llevarán en su corazón, llorarán cuando les falte algo, se sentirán vacíos y sin ganas de vivir…, porque Tristeza eres y Tristeza serás”.

Por eso, cuando llego a un lugar donde antes estuvieron la Felicidad, el Amor o el Odio … Es ahí cuando entro y me presento. “Me llamo Tristeza”.

Soy muy fuerte, más que el Amor, porque él se deja manipular por quienes quieren lograr algo de él. El Odio también es algo hipócrita, porque a veces no se conoce la carta que va a utilizar; pero es fácil de vencer, ya sea por el Amor, la Tristeza o cualquiera de tantos sentimientos que existen en el mundo.

Yo me siento segura siendo lo que soy; porque no me dejo engañar tan fácilmente. Me escondo detrás de la Felicidad y pocos se dan cuenta de que existo; veo que la Envidia ronda en todas partes y a veces tengo que esconderme detrás de la Hipocresía, para que los demás sentimientos no me maltraten, especialmente el Miedo ... Él está ahí, esperando un descuido para tener el poder; él no tiene vergüenza. Sólo la Fe lo puede humillar. Yo salgo al frente de la Fe y me presento una vez más: “Me llamo Tristeza”.

Me encuentro algunas veces con la Rabia y con ella a veces me confundo; somos como hermanas; es mayor, pero dominante; hay días en que siento celos de ella, porque puede conseguir Venganza, cosa que yo nunca he podido manejar.

Me domina el dolor: Dolor por el Amor cuando lucha por algo y no lo consigue; dolor por la Alegría, cuando se acaba; dolor por la Venganza, cuando se elimina un sentimiento más. El Dolor está muy cerca de mí cuando me ven triste, pero así soy y así me llamo.

Cuando hay un Duelo, Celos, Miedo, Amor, Alegría y todos los demás sentimientos, yo estoy en el centro de todos y me presento: "Me llamo Tristeza".

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