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EL HALCÓN QUE NO VOLABA

Cuenta una leyenda oriental que hubo un rey al que le regalaron dos crías de halcón.
Tras entregárselas al maestro domador para que los entrenara, pasó un tiempo.

El domador le dijo al rey que uno de los de los halcones estaba perfectamente entrenado pero que el otro no volaba y no sabía lo que le sucedía, puesto que no se había movido de la rama desde el día de su llegada al palacio ... La situación era tan grave que tenían que llevarle el alimento hasta allí.

El rey mandó llamar curanderos y sanadores de todo tipo, pero nadie pudo hacer volar al ave. Entonces encargó la misión a miembros de la corte; pero nada sucedía.

Por la ventana de sus habitaciones, el monarca podía ver que el pájaro continuaba inmóvil y al día siguiente publicó un edicto para buscar alguien que pudiese solucionar el problema, hasta que un día hicieron volar al halcón.

-"Tráiganmee al autor de este milagro". Dijo el rey.

Y enseguida le presentaron a un campesino.

-"¿Tú hiciste volar al halcón? ¿Cómo lo hiciste? ¿Eres mago, acaso?".

El hombre que era un humilde campesino le contestó:

-"Fue muy fácil majestad, sólo le corte la rama en la que se apoyaba ... El halcón se dio cuenta que tenía alas y entonces comenzó a volar".

.

Estoy seguro, de que como en el halcón de nuestra historia todos podemos volar. Tan solo tienes que darte cuenta de que posees esas alas, tan solo quizá necesites librarte de todas esas cosas en las que te apoyas y que a la vez que te dan seguridad también te limitan. A veces la vida nos quita los apoyos que también son nuestros límites. Entonces sufrimos en vez de volar.

Pero esto no es necesario porque tú eres el dueño de tu vida, tú eres el constructor de tu destino. Tú puedes volar por encima del sufrimiento y de las limitaciones, descubrir nuevos mundos si estás dispuesto a arriesgarte y dejar atrás esa seguridad que ya conoces.

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