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VALOR EN EL FRAGOR DE LA ACCIÓN


Hace un par de años presencié un acto de valentía que me congeló la sangre:

En una asamblea estudiantil del colegio tuve la oportunidad de hablar sobre el mal hábito de victimizar a algún compañero y de manifestar que cada uno de nosotros estaba en capacidad de salir en su defensa en vez de sumarse al grupo de los victimarios.

Al terminar mi intervención, el debate se abrió para permitir que cada cual manifestara su opinión.

Los estudiantes estaban en libertad de agradecer a cualquiera que les hubiera tendido la mano y algunos efectivamente lo hicieron.

Una chica agradeció a los amigos que la ayudaron durante una crisis familiar y un chico habló de ciertas personas que lo habían apoyado durante una época de dificultades emocionales.

Poco después, una joven que estaba por graduarse se acercó al micrófono, señaló la sección de secundaria y retó al colegio:

-"Suspendamos el abuso a ese chico. No cabe duda que él es distinto de todos nosotros, pero hace parte de nuestra comunidad. Su alma es igual a la nuestra y requiere de nuestra aceptación, nuestro amor, nuestra compasión y apoyo. Necesita tener amigos.
¿Por qué nos hemos dedicado a abusar de él y a tratarlo brutalmente?.

¡Reto al colegio entero para que dejemos de victimizarlo y le brindemos una oportunidad!" .

Durante su intervención yo estaba de espaldas a la sección donde se encontraba el chico objeto de su pronunciamiento, y no tenía ni idea de quién se trataba. Sin embargo, era obvio que todos los alumnos lo conocían ... Me dio hasta miedo mirar hacia su sección, pues me imaginaba que el chico debía estar colorado de la vergüenza y deseando estar en cualquier otro lugar, menos ahí. Pero al mirar hacia atrás pude observar a un chico con una sonrisa de oreja a oreja. Su cuerpo rebotaba sobre el asiento y tenía el puño alzado en alto.

Todo su ser parecía decir a gritos:
-"¡Gracias, gracias. Sigue hablándoles. Hoy me has salvado la vida!".

Bill Sanders

Comentarios

  1. Me imagino la intensa alegría del chico cuando propusieron dejar de abusar de él, ayudarle a tener amigos y aceptarlo cómo uno más del grupo y es que a veces somos demasiado crueles y negamos la yuda o nos desentendemos de personas que nos necesitan.Besotes

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  2. Es increible ver como hay tantas personas que abusan del más débil ... yo fui una víctima del bullying escolar, fueron años difíles; menos mal que ya pasó.
    Lo que viví NO SE LO DESEO A NADIE y Espero que este problema social se acabe de una vez por todas.

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  3. Pues sí,ante el maltrato escolar (y cualquier tipo de maltrato) lo que hay que hacer es ayudar en lo que se pueda a las víctimas y ellas nunca rechazarán la ayuda. Un abrazo fuerte^^

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  4. Qué buen testimonio, Rosas, es horrible el abuso con los más indefensos, la forma en que marcan a un ser humano sin pensar en lo que provocan.

    Un abrazo.

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  5. buena historia, a la sociedad le hace falta una reforma pero no como la proclaman los grupos de Izquierda o los políticos yo que sé.!..., a la sociedad le hace falta una reforma al corazón de cada uno para que sepamos que todos somos iguales y que sin amor verdadero y sin comprender el valor de cada persona el mundo no sirve...seguiremos en una sociedad acostumbrada a ver lo que creemos agradable a la vista...que mal están algunos hay que seguir haciendo conciencia :D bonita historia... muy bien Rosas :)

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