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PRONÓSTICO

Una joven madre a quien le habían diagnosticado una forma de cáncer tratable, salió del hospital y regresó a su casa sintiéndose incómoda por su apariencia física y la pérdida del cabello ocasionado por las radiaciones de la quimioterapia.

Cuando se instaló en una de las sillas de la cocina, su hijo apareció silenciosamente en el umbral, estudiándola con curiosidad.

Entonces su madre comenzó el discurso que había preparado para ayudarle a comprender lo que veía ... El niño vino corriendo, se acomodó en su regazo, puso la cabeza contra su pecho y se aferró a ella.

La joven madre le dijo en ese momento:
-"Dentro de un tiempo, ojalá pronto, luciré como antes y entonces estaré mejor".

El niño se enderezó pensativo. Con la franqueza de sus seis años, respondió sencillamente:
-"DIFERENTE CABELLO, EL MISMO CORAZÓN".

Su madre ya no tuvo que esperar un tiempo para sentirse mejor ... Ya estaba mejor.

Rochelle M. Pennington

Comentarios

  1. La verdad cuantas veces ,estamos tan metidos en nuestros propios proucupaciones ,que no vemos eso, la sencillez del corazón ,y que tan simple es aplicar

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  2. Los niños, en su infinita inocencia, son mil veces más lúcidos con frecuencia, viendo más allá de lo exterior y centrándose en lo que realmente importa.

    Gracias por esta historia, es muy bonita.

    Un beso,

    Aglaia.

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  3. precioso texto, lo que importa siempre es el corazon ♥
    saludos

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  4. por que sera que los niños siempre dicen esas verdades que solo ellos ellos conocen y encima llevan la razon,porque una madre puede cambiar su aspecto pero jamas su corazon bondadoso.

    un fuerte abrazo reina y feliz semana!!!!

    ResponderEliminar

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